La laca del pelo que vuelve a triunfar gracias a ¡las impresoras 3d!

Triunfó en los 70 en las peluquerías y ahora revive como ingrediente para fijar las impresiones en 3D. “Es un producto de culto”, dicen sus nuevos fans.

«Es la mejor para esto y la que más consistencia da». Lo dicen sobre una laca, pero no se refieren a un peinado, a un cardado, a la conservación de un moldeado para una boda y la sesión bailonga posterior. Es sobre cómo funciona la laca Nelly a la hora de imprimir en 3D. Un nicho de mercado inesperado para este laboratorio de Valencia que presume de ser el líder en fijación capilar y, ahora también, en fijación de la primera capa de impresión 3D en superficie de cristal. Hay otros productos, pero la seña de identidad del maker de verdad es usar Nelly Classic.

Nació en 1972, casi 20 años más tarde de la inauguración de los Laboratorios Belloch en Valencia, y fue idea del doctor Juan Ramón Belloch, que empezó a fabricar esmaltes para uñas antes de lanzarse a fijar peinados con aerosoles.

Por la laca Nelly hay locales con impresoras 3D que huelen a peluquería antigua. El efecto que evita la laca es el denominado warping, el cambio agudo de temperaturas entre cómo sale el filamento de la máquina y la superficie a la que cae.

En el foro especializado elfilamento.com confirman que «muchas opciones de lacas para impresoras 3D están basadas en Nelly, pero modificadas simplemente para quitarle el olor». Además, valoran su relación calidad-precio. El bote de 750 ml, el más grande, sale por cinco euros.

Miguel Ángel Rojo es el encargado de MálagaMakers, la tienda más especializada en 3D de la ciudad. «La Nelly da una adherencia fantástica», asegura. Lleva el pelo largo, en coleta, y confiesa que las primeras veces que la compró le ponían cara de pensar que era para su melena. Pero no. «Es fundamental que la primera capa esté bien anclada al cristal. Lo que hacemos con la impresión 3D es poner en pie un salchichón, por ejemplo, al que hemos hecho rodajitas en dos dimensiones. Hay que empezar a pegar bien desde el principio. Y eso se consigue con la laca».

Rojo explica que Nelly se ha convertido en «un producto de culto» en el mundillo de unos aparatos que en breve podrán fabricar órganos artificiales para enfermos o pequeñas prótesis. «Y todo con laca Nelly».

El emprendedor Xavier Verdaguer daba las gracias hace unos meses a Ulabox, empresa que funciona como supermercado online, por llevarle «la compra básica de todo maker: Laca Nelly para la impresora 3D y cerveza». En el departamento de marketing de Laboratorios Belloch no han querido dar datos sobre ventas.

Nelly sigue siendo sinónimo de rancio en las redes sociales. Muchos no se han enterado de lo que hace ahora la laca de la abuela.

Texto: Berta G. de Vega

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